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Neurobiología de la ansiedad

El ácido Gamma-aminobutírico (GABA) es de gran importancia en el sistema nervioso central. Las benzodiacepinas, que se utilizan en el tratamiento de la ansiedad, potencian la actividad de este neurotransmisor.

Sabemos que uno de los trastornos que más afectan a la población es la ansiedad. Además, en España somos casi líderes de Europa en consumo de ansiolíticos por persona. Pero, ¿cuál es la neurobiología de la ansiedad?

La ansiedad se relaciona con la anticipación de peligros futuros, indefinibles e imprevisibles. Una de sus principales características es que es anticipatoria, es decir, posee la capacidad de preveer o señalar el peligro o amenaza para el propio individuo, dándole un valor funcional importante.

Los estudios en animales, principalmente en roedores, han identificado áreas cerebrales específicas asociadas con la ansiedad. Parece que la amígdala, la corteza prefrontal, el tálamo y el hipocampo son partes integrales de la mediación de respuestas de miedo adaptativas y patológicas. Además tenemos otras pistas, indicadas por la neuroimagen y los estudios farmacológicos que nos señalan el camino hacia el conocimiento de la neurobiología de la ansiedad.

La amígdala
El área del cerebro responsable de la adquisición y expresión del condicionamiento del miedo es la amígdala. Esta se encuentra dentro del lóbulo temporal medial y se compone de unos 13 núcleos. Tres de estos núcleos están involucrados en las vías de respuesta al miedo, es decir, en la ansiedad. Estos son:

  • La amígdala basal (AB).
  • La amígdala lateral (AL).
  • Los núcleos centrales.

Las proyecciones de la amígdala se dirigen a los sistemas neurohumorales, autonómicos y musculoesqueléticos asociados con los mecanismos de respuesta a la ansiedad y el miedo (5).
Además, la amígdala funciona como un centro regulador. En ella, se evalúa la información exteroceptiva e interoceptiva, dando lugar a respuestas viscerales y conductuales de alarma (6).

El locus coeruleus
Se localiza en el puente cerca del cuarto ventrículo. Se trata del núcleo principal que contiene norepinefrina en el cerebro. Así, su acción se regula por:

  • Receptores GABA-benzodiacepínicos y serotoninérgicos con efecto inhibitorio.
  • El péptido intestinal vasoactivo (VIP).
  • Factor liberador de corticotropina.
  • Sustancia P.
  • Acetilcolina, con efecto activador.

Se trata de un centro de alerta en el cerebro. Así, este se activa al detectar una amenaza en el organismo.

Tálamo
El tálamo se localiza en el centro del diencéfalo. Cuando existe una situación de peligro, el tálamo retransmite las señales sensoriales hacia la amígdala. De hecho, cuando esta estructura se ve lesionada, no se presenta reacción de miedo esperada ante un estímulo acústico.

Hipotálamo
Se trata de un complejo de núcleos y es además el segundo componente del diencéfalo. Está involucrado en la activación simpática y la liberación de algunas sustancias que tienen que ver con el estrés.
Sustancia gris periacueductal
Esta estructura está relacionada con la respuesta al miedo. Si, por ejemplo, estamos ante un peligro inminente como el ataque de un animal, la sustancia gris periacueductal lateral emitirá un comportamiento defensivo. Ante un peligro menor, la vía de la sustancia grusperiacueductalventrolateral provoca un comportamiento de «congelación».

Hipocampo
El sistema hipocampal tiene conexiones con estructuras límbicas y áreas sensoriales corticales. Tiene alta densidad de receptores 5HT-1A y se cree que juega un papel importante en la ansiedad.
Corteza orbitofrontal
Esta estructura juega un papel importante en la interpretación de los eventos emocionalmente significativos. Así, selecciona y planea el comportamiento de respuesta ante una amenaza, así como también monitorea la efectividad que tienen esas respuestas.
Neurotransmisores implicados en la neurobiología de la ansiedad

Noradrenalina
Sustancia que actúa como neurotransmisor. La noradrenalina además estimula una parte del sistema nervioso llamado sistema nervioso simpático. Algunos síntomas de ansiedad, como la sudoración, el enrojecimiento de la cara y el temblor están mediados por la activación de receptores beta-adrenérgicos periféricos, que reciben las señales de noradrenalina y adrenalina.

Serotonina
Aunque no queda claro todavía el papel de la serotonina en la ansiedad, se sabe que puede tener algo que ver en:

  • El trastorno de pánico.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo.
  • La efectividad terapéutica de los inhibidores de recaptación de la serotonina.


GABA
El ácido Gamma-aminobutírico (GABA) juega un papel muy importante en el funcionamiento del sistema nervioso central. Por otro lado, las benzodiacepinas que se utilizan en el tratamiento de la ansiedad potencian la actividad de este neurotransmisor.
Así pues, son numerosas las partes del cerebro que se ven implicadas en los trastornos de ansiedad. Conocerlas nos ayudará a realizar intervenciones más eficaces y a entender un poco mejor el funcionamiento de la dinámica cerebral.

Por: Psicóloga Paula Villasante